Cuidado con el Virus del Nilo: Nuevo foco de enfermedad

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Pues en estas estamos…
Mucho calor, cambio climático, etc…
Para que luego se niegue que el cambio climático lo tenemos ya encima.
Las enfermedades tropicales vienen y no estamos muy preparados que se diga…veremos donde estamos dentro de diez años como esto siga así…
Vamosssss

 

¿Qué es la Infección por el virus del Nilo?

Cuando todavía las cifras de los repuntes por el COVID-19 siguen siendo preocupantes, han saltado las alarmas en poblaciones como Coria del Río o La Puebla del Río por esta posible nueva epidemia.

El virus del Nilo Occidental se rastreó por primera vez en 1937 en una epidemia surgida en Uganda. La primera vez que se extendió por un país con un sistema sanitario eficiente fue en 1999 en EE.UU. (Nueva York), desde entonces han aparecido a lo largo de todo el planeta diferentes focos a veces difíciles de identificar.

Otra zoonosis

De las más recientes investigaciones se desprende que el virus del Nilo se disemina a través de la picadura de un mosquito, una vez que este insecto ha picado previamente a un ave infectada. Los mosquitos son los mayores transportadores del virus a finales del verano y principios del otoño, que es cuando se ha demostrado que más gente contrae la enfermedad. Con la llegada de los días más fríos la actividad de los insectos disminuye y los contagios desaparecen.

Evitar la exposición de grandes superficies de piel en zonas plagadas de mosquitos

Cómo detectarlo

El cuadro de la enfermedad se puede presentar entre 1 y 14 días después de la picadura. Se desarrolla una enfermedad leve que denominada fiebre del Nilo Occidental, puede causar alguno de los siguientes síntomas que, generalmente, duran de 3 a 6 días, pero pueden prolongarse hasta un mes:

  • Dolor abdominal.
  • Fiebre, dolor de cabeza y dolor de garganta.
  • Falta de apetito.
  • Dolores musculares.
  • Náuseas, vómitos y diarrea.
  • Sarpullido.
  • Inflamación de ganglios linfáticos.

En algunos individuos el cuadro médico se puede agravar, degenerando en una encefalitis o meningitis del Nilo, según qué parte de nuestro organismo se vea afectada. En este segundo estadio de la enfermedad los síntomas complementarios pueden ser estos:

  • Confusión o cambio en la capacidad para pensar con claridad.
  • Pérdida del conocimiento o coma.
  • Debilidad muscular.
  • Rigidez en el cuello.
  • Debilidad de un brazo o pierna.

Detectarlo es vital

Al presentar un cuadro infeccioso bastante similar al que se desarrolla con otros virus, hasta que el paciente no alcanza cierta gravedad no se le suele someter a un test diagnóstico exhaustivo, en el que se deben realizar un protocolo similar a este:

  • Examen de sangre o punción raquídea para buscar anticuerpos en contra del virus.
  • Tomografía computarizada de la cabeza.
  • Resonancia magnética de la cabeza.

Los peores casos en los que se ha presentado una encefalitis o la meningitis del Nilo, pueden degenerar hacia daños cerebrales o, incluso, la muerte. El ratio de mortandad en casos de padecer patologías muy graves es de 1 de cada 10 infectados.

¡Al ataque!

Como cualquier enfermedad causada por un virus, la aplicación de antibióticos es del todo ineficaz y se ha de personalizar el tratamiento con medicación antiinflamatoria, guardando un reposo moderado y suministrando una dieta rica en nutrientes que permitan al sistema inmune reaccionar con celeridad (vitaminas naturales, oligoelementos, enzimas…).

Utilizar repelentes contra los mosquitos

Como siempre la mejor medicina es la prevención, por lo que evitar la picadura de los mosquitos será suficiente para evitar el contagio del virus del Nilo. Las medidas más eficaces son:

  • Emplear repelentes para mosquitos que contengan DEET.
  • Vestirse con manga larga y pantalón largo para reducir la superficie de piel expuesta.
  • Drenar las aguas confinadas y evitar núcleos de concentración de basuras y residuos urbanos.
  • Fumigar las zonas de concentración de insectos.

 

 

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