Propiocepción y equilibrio y los receptores sensoriales: el por qué de este fundamental trabajo que recomendamos

Propiocepción y equilibrio y los receptores sensoriales: el por qué de este fundamental trabajo que recomendamos

Fundamental para equilibrarnos en todo momento para evitar malas posturas y lesiones. El equilibrio esta sujeto a la ley de la gravedad, el cuerpo intenta situar el centro de gravedad en la posición mas adecuada para logar el máximo de efectividad en el gesto motriz.

La propiocepción, también llamada cinestesia, es la capacidad del cuerpo para detectar su ubicación, movimientos y acciones. Es la razón por la que podemos movernos libremente sin pensar conscientemente en nuestro entorno.

 

Algunos ejemplos de propiocepción incluyen poder caminar o patear sin mirar sus pies o poder tocarse la nariz con los ojos cerrados.

Algunas cosas pueden afectar la propiocepción. El deterioro temporal puede provenir de beber demasiado alcohol, por lo que una prueba de sobriedad implica tocarse la nariz mientras está parado sobre un pie.

Las lesiones o afecciones médicas que afectan los músculos, los nervios y el cerebro pueden causar un deterioro de la propiocepción permanente o a largo plazo. Los cambios relacionados con la edad también afectan la propiocepción.

  • Cuanto más bajo se encuentre el centro de gravedad, se estará más estable. Por esta razón, personas de baja estatura o niños rinden mejor en deportes como esquí y gimnasia deportiva.
  • La base de sustentación es el polígono que forman todas las partes del cuerpo proyectadas contra el suelo, cuanta más base más equilibrio. Separamos los brazos para lograr mayor equilibrio.
  • El objetivo del cuerpo es que la línea vertical que pasa por el centro de gravedad caiga dentro de la base de la sustentación para lograr el equilibrio.
  • Los sentidos del oído, vista y tacto, y las sensaciones propioceptivas, nos informan de cómo se sitúa el cuerpo en el espacio.
  
 

Equilibrio estático

  • Hace referencia a la capacidad de mantener el cuerpo estable y en equilibrio en cualquier posición estática, frente a la acción de la gravedad. El centro de gravedad se proyecta estático dentro de la base de sustentación. Se precisa en algunos deportes como gimnasia artística o escalada.

Equilibrio dinámico

  • Es el tipo de equilibrio más habitual en cualquier deporte, durante la carrera, montando en bici, golpeando un balón, saltos, etc., el centro de gravedad se desplaza, incluso en algunas ocasiones, fuera de la base de sustentación. Requiere constantes reajustes y movimientos de los segmentos corporales para modificar el polígono proyectado de sustentación donde debe recaer el centro de gravedad.

En actividades cotidianas y sobre todo en algunos deportes como el surf, montar en bici o patinaje, la musculatura profunda es la encargada de contraerse con pequeños y continuos ajustes coordinados entre musculatura agonista y antagonista con información enviada desde el sistema central. Este tipo de deportes desarrollan una mayor activación neural mejorando la coordinación intermuscular.

El mecanismo del equilibrio

  
 

1. A través de la visión podemos observar las distancias de los objetos y establecer referencias espaciales. Situaciones donde no existen referencias visuales como oscuridad o giros, la dificultad para mantener el equilibrio es mucho mayor.

2. El sistema vestibular es el más importante para mantener el equilibrio, está situado en el oído interno y formado por varias estructuras: el vestíbulo donde se encuentran el utrículo y el sáculo con un órgano receptor denominado mácula, que está integrado por células receptoras sensoriales ciliadas y los conductos semicirculares, son tres y están orientados en los tres planos del espacio. Este órgano informa de la posición de la cabeza en su relación con la gravedad y la relación con la aceleración lineal.

3. Todos los órganos sensoriales envían la información recibida al cerebro a través de de la médula alojada en el interior de la columna. El cerebro procesa esta información y la devuelve a los músculos para que realicen los ajustes necesarios en cuanto a la tensión y estiramiento muscular para reajustar el movimiento.Es un proceso subconsciente y muy rápido, que se realiza de forma refleja, pero en el que se consiguen grandes adaptaciones neuromusculares incluso a corto plazo.

4. El huso muscular es un receptor sensorial propioceptor situado dentro de la estructura del músculo. Detecta de forma muy rápida los cambios de tensión muscular ante estiramientos súbitos. Ante gestos de este tipo, el huso muscular realiza la función de inhibir la musculatura antagonista al movimiento producido. La activación de los husos musculares, mejoran la propiocepción de forma significativa, respuestas mucho más rápidas, ganando equilibrio y control postural. Estas adaptaciones reducen de forma muy significativa el riesgo de sufrir lesiones de tobillo y rodilla.

5. Sustituir apoyos estables por inestables como el fitness-ball, mejor la estabilidad y activación neuromuscular ya que provocará una mayor participación de los receptores sensoriales propioceptivos.